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2.03.2013

Musicales: ¿en cine o en teatro?

En Nueva York he visto dos musicales que esperaba con emoción tras el impacto que me había hecho la película pero que, al verlas en teatro, me decepcionaron. E igualmente, me entregué a los Miserables en su primer día de estreno en la gran pantalla y…no encontré lo que esperaba.
Por esto, pensé que era interesante ver que no siempre funciona el traspaso del musical al cine pero que a veces, la película supera al musical.


Este es mi opinión personal ante 4 musicales que han llegado a película:
HAIR
Es una de mis películas favoritas que me sabía de memoria. El primer día que llegué a Nueva York, tras mil horas de vuelo y con el cambio de hora, me apresuré a ver este musical en mi Broadway soñado. La película es bastante diferente del musical, y yo no lo sabía.
Investigando sobre la obra, marco un antes y un después en el teatro musical. Fue un milagro que se produjera, y que tras su estreno en Off Broadway en 1967, llegara a Broadway solo un año después, mostrando fielmente el movimiento hippie que estaba pasando en la calle, y muchos ignoraban, y llevando al teatro a un público joven, que hasta entonces no iba.
Hair, subtitulado The American Tribal Love/Rock Musical, es una ópera beat sobre la cultura hippie de los años 1960 en los Estados Unidos, incluyendo el amor, la paz, la libertad sexual o el uso de drogas, todo lo cual produjo cierto impacto en la época, incluyendo los desnudos integrales de todos los actores en algunas escenas.
En 1979 se produjo una película del mismo nombre pero que no respeta del todo el argumento del musical, y no fue bien aceptada por los creadores del musical.
Esta es la obra que a mí me llegó y vi primero. La película excluye un par de canciones y modifica otras pero sobretodo, la gran diferencia es que se enfoca en el mensaje social y político y se posiciona claramente sobre la guerra del Vietnam. El musical solo pretendía mostrar una nueva forma de vida.
En mi caso, la película me llena más que el musical, al tener mayor compromiso, fuerza narrativa y dramática.

Los Miserables
“La película de las Navidades” cantaba el cartel publicitario que empapelaba NY y Madrid. “Una de las películas más esperadas del año” y “8 nominaciones a los Oscar”, rezaba también.
Vi el musical en Londres, con dos amigas en la primera primerísima fila donde pudimos sentir toda la fuerza de tan dramática historia y tan dura batalla. La escena de la bandera roja…se ha quedado grabada en mi retina.
Los Miserables es un espectáculo musical basado en la novela de Víctor Hugo, Los Miserables, estrenada en París en 1980. Cuenta la historia del convicto en libertad condicional Jean Valjean quien, al no encontrar trabajo honesto por culpa del papel que lo acredita como ex convicto, cambia su identidad para volver a vivir su vida.
Con gran expectación y entusiasmo ante un musical con tantas caras conocidas, me sumergí en esta película que con demasiado primer plano y personajes esperpénticos, me desencantó.
Primeros planos que hacen que me pregunte qué está pasando alrededor, primeros planos con los que pierdes las voces del conjunto y pretenden dar intensidad dramática, sin conseguirlo.

Las imágenes de la ciudad, los barcos, las barricadas…es más gráfico en su pobreza pero no más hermosas visualmente ni más conmovedoras. El espíritu revolucionario se representa magistralmente en el escenario y es ahí donde hay que buscarla!

Mamma Mia
El musical basado en las canciones del grupo sueco ABBA se estrenó en Londres en 1999 y la película estadounidense en 2008. Ahora mismo se está representando en NY, Londres, Stuttgart y Moscow y está de gira por Francia, Japón y Korea.

Es un musical de empaque frívolo y alegre, pero mucho más rebelde e irreverente de lo que parece. He aquí el ARGUMENTO: Sophie Sheridan es una chica de veinte años que vive junto a su madre en una isla griega. Está a punto de casarse y quiere descubrir una cosa: quién es su padre. Por ello, y sin que su madre lo sepa, decide invitar al evento a tres hombres con los que ella tuvo una aventura.
En este caso vi el musical en Madrid, la película en Alemania, y el musical de nuevo en Broadway, esperando que este mejorara la versión vista en Madrid, protagonizada por Nina de Operación Triunfo pero…no fue así. A pesar de los 11 años que esta obra lleva en uno de los más antiguos teatros de Broadway, Winter Garden Theater, me temo que la película ha llenado Mamma Mia de imágenes de Grecia, de mar y casas blancas con tejados azules, que embellecen la obra de tal manera que el teatro ya no lo puede emular.
En esta historia, se puede caer fácilmente en el humor fácil, y el musical lo hace. Los personajes son superficiales y no se penetra suficiente en cada uno de ellos. Sin embargo, con el mismo argumento, en la película se consigue una mayor identificación y conocimiento de cada uno, gracias a los primeros planos, a la escenografía y a unos actores bien conocidos que se arriesgaron con esta película, a pesar de no ser cantantes con una valentía que me encanta.
Para mí, la película ha superado al teatro.


Phantom the Opera
Me regalaron la banda Sonora del musical londinense, antes de ver el musical. Vi el Fantasma de la Ópera en Madrid con mi abuelo, la película en alemán con mi madre en Berlín y de nuevo el musical en NY con las niñas.
Y cada vez, absolutamente todas las versiones me han llegado al alma por que la música de Andrew Lloyd Webber traspasa cualquier idioma y el amor, terror y misterio de la historia cualquier formato.

Tras numerosas adaptaciones de la novela de Gastón Leroux, la versión más popular, y la que yo he visto, es la de Lloyd Webber de 1986 y su posterior película en 2004.
Los datos del musical teatral son abrumadores: la obra creativa que ha ganado más dinero (mundialmente ha ganado 3,2 mil millones de dólares), más de 50 premios a nivel mundial, es la obra que más ha estado en Broadway y más de 100 millones de personas la han visto.
Por supuesto el teatro tiene una cercanía y magia única, pero la sala oscura ante una gran pantalla también. Soy incapaz de elegir así que lo importante es entregarse a esta obra sea donde sea.

10.02.2012

Carmen

Llevar a una española a ver la opera Carmen, siempre es un riesgo.
Y si además ella, no solo tiene en la retina la película de Saura, la de Aranda o el ballet de Bizet, si no que participo como extra en la opera y se la sabe de memoria. Aun más arriesgado.

Se trata de una versión extremadamente sencilla. Presentada por en Symphony Space y tocada por un único piano. Lo que adelanta ya que las voces y la música son lo importante, no la escenografía ni el vestuario. Además se representa en un escenario de concierto. Un escenario desnudo, de fondo negro en el que los gitanos y soldados se mueven ágilmente añadiendo, simplemente, pequeños elementos para mostrar la taberna o la cueva.

Buenas voces todas. Potentes y hermosas aunque no diría que del nivel de las grandes operas. Solo los dos protagonistas poseían la fuerza y capacidad interpretativa como pasar al siguiente escalón. Carmen mostraba un desparpajo y José, algo más incrédulo de lo que se suele perfilar, una pasión y energía que conseguían emocionarte.
Admiro la capacidad del piano de, el solito sostener toda una opera. Y así es, un único instrumento es capaz de transmitir toda esta historia.

Hubo un detalle que no tengo claro y otro que no les puedo perdonar.
Se trata de una opera en cuatro actos, agrupada en dos y cantada en su idioma original, francés,  con breves incursiones del ingles. Aunque no cortaba la historia, si eran momentos de cierto desconcierto y desconozco si era por reducir la extensión de la obra, por ser partes que musicalmente no se podían asumir con un único instrumento o por alguna otra razón pero, creo que es meter un elemento extraño en una obra maravillosa y yo hubiera preferido recortar esas partes sin interrupciones en otro idioma.
Pero el detalle que inexcusable y que desmejora la obra es la elección del TORERO. Un personaje de garra y carisma que aquí queda disminuido a una voz potente pero sin pasión. A pesar de no ser una representación exhaustiva de la opera, si se estaba interpretando el argumento y los dos protagonistas tiene grandes dotes que consiguen emocionarte. Por lo que, este cantante pagado de si mismo, que miraba más al público que a Carmen…bajaba la intensidad de sus escenas.

Es una Carmen sin opulencias pero sincera. Amada por cada uno de los artistas que lo representan, pasión que consiguen transmitirte y que por ello, supera la prueba de esta espectadora ESPAÑOLA. 

8.02.2008

Opera Peggy&Bess

También dentro de los festejos del cumple años d mi madre, la opera americana, Peggy y Bess,  nos sitúa en un muelle de la costa cerca de Nueva York.

Un barrio pobre, una historia dramática y enormes cantantes afroamericanos.
Aunque con grandes voces la defienden, he de reconocer que no era la obra que estaba esperando, seguramente porque me lo vendieron como un musical y esto claram era una opera con potentes voces, grandes escenarios, muchas muertes y a mi pesar, pocos bailes.
La opera en inglés, con subtítulos en alemán dificultana la comprensión, así como las 3 horas de duración.

Aunque reconozco que es una obra muy bien construida, con algunas canciones memorables, como Sommer Times, y el publico aplaudió a rabiar, no era lo que yo esperaba y supongo que no era mi momento para una historia d pobreza, drogas,  sin control, resignación y tragedia.
Porgy and Bess by the New York Harlem Theatre.